domingo, 20 de noviembre de 2011

LOS PASIVOS AMBIENTALES EN SUDAMÉRICA

La minería es una actividad económica que se ha desarrollado en Sudamérica desde las épocas coloniales y que ha generado grandes beneficios y grandes costos, esencialmente en términos ambientales.
Las antiguas prácticas mineras, que no gozaban de las altas tecnologías de hoy en día, así como la inexistencia de regulación concreta que normara las acciones de esta actividad devinieron en el inadecuado manejo de los residuos generados por la minería. Es así que durante años significativas sustancias contaminantes han sido acumuladas en diversas y extensas áreas de la región, lo que ha determinado la existencia de pasivos ambientales mineros a lo largo del territorio sudamericano. 
La denominación de pasivos ambientales mineros fue abordada en el  Primer Taller Panamericano sobre Minas Abandonadas  en Santiago de Chile en el año 2001. En este evento se definió  a los pasivos ambiéntales mineros como “los impactos negativos generados por las operaciones mineras abandonadas con o sin dueño u operador identificable y en donde no se haya realizado un cierre de minas regulado y certificado por la autoridad correspondiente”. Asimismo, en la Segunda Conferencia Internacional sobre Pasivos Ambientales Mineros se determinó que esta definición podía extenderse a aquellos impactos que pueden ser causados por los residuos (sólidos, líquidos o gaseosos) generados en el curso de las distintas  fases del proceso minero, y que han sido depositados en presas u otra forma de almacenamiento, sin un adecuado manejo ambiental. 
El término “pasivo ambiental” tiene orígenes empresariales pues las deudas se registran en los estados financieros y los daños que afectan al ambiente constituyen una deuda ecológica para con la sociedad.
Sin embargo, las deudas ambientales y sociales rara vez - por no mencionar que nunca- se registran en la contabilidad de las empresas. Las compañías mineras no siempre aceptan que sus actividades están causando impactos negativos en el ambiente que los  rodea y trasladan altos costos ambientales a la sociedad, de manera que estas empresas sean competitivas.  
Si se analizara el origen de los accionistas de las empresas mineras en Sudamérica, nos encontramos con que la gran mayoría corresponden a capitales extranjeros que llegan de potencias como Estados Unidos o Canadá. Si bien esto se da por un tema de escasez de capital en los países de Sudamérica, es importante reconocer que las transnacionales mineras ven la oportunidad de trabajar en nuestra región a costos mucho más bajos, ya que la legislación ambiental es menos estricta que en sus países de origen y el control es menos riguroso, por lo que resulta mucho más barato contaminar países pobres.
Precisamente la falta de regulación respecto al tema ha generado que las acciones de los diversos agentes involucrados se retrase, que no se logre la imputación de los responsables de los pasivos detectados y que los costos de recuperación de los parajes y recursos naturales sean cada vez mayores. Así, por el descuido y la falta de financiamiento, es posible encontrar en diversos países gran cantidad de pasivos ambientales como depósitos de relaves, botaderos de desmonte, pilas de lixiviación y áreas deforestadas que han traído como consecuencia la inestabilidad física y un mayor riesgo de accidentes. La contaminación minera también ha generado drenajes ácidos, erosión, emisión de polvo, pérdida de calidad del agua, descarga de sedimentos y transformación de paisajes. 
En la actualidad no existe suficiente información sobre cuántos pasivos ambientales hay en la región, ni en cuánto estaría valorizada la pérdida por dichos pasivos. Los únicos países que han logrado un avance significativo en este sentido han sido Colombia, Chile y Perú, los cuales ya han conseguido elaborar inventarios y catastros de los pasivos en sus respectivos territorios. No obstante, si ha sido difícil encontrar dónde están estos pasivos y cuánto costaría recuperarlos (si es que eso es posible), es mucho más complejo aun lograr identificar al responsable de la degradación ambiental y que este muestre su disposición a saldar la deuda ambiental, incluso porque muchas minas han sido abandonadas o porque la contaminación resulta de la minería artesanal. En el caso de que los responsables no se hagan cargo del pasivo, es entonces el Estado el que debe asumir el trabajo.
El siguiente paso es definir la financiación de los proyectos de recuperación, ya que por lo general estos implican  millones de dólares. Como respuesta a este problema se ha promovido la unión de la inversión pública y privada a través del Fondo Internacional pararon el fin de solventar los gastos de remediación, en donde participarían las empresas mineras multinacionales  e instituciones financieras cooperantes.
Como se puede deducir, la legislación en la región  aún no es lo suficientemente fuerte como para que todos los responsables de los pasivos ambientales paguen su deuda. Queda mucho trabajo por hacer por parte del Estado, del sector privado y de las comunidades.
Se debe promover una conciencia ambiental que favorezca la recuperación de los paisajes y el cuidado futuro del ambiente. 
Fuente: Yupari, Anida (2003).  Pasivos Ambientales Mineros en
Sudamérica. Cepal, Sernageomin y BGR.
Russi, Daniela y Joan Martínez-Allier (2002). “Los Pasivos
Ambientales”. ICONOS No.15.

viernes, 18 de noviembre de 2011

"LOS MERCADOS DE CARBONO ESTÁN EN CRISIS "

Los mercados de carbono están en crisis y sólo si son drásticamente reformados, podrán ser mecanismos efectivos para combatir el cambio climático, según un estudio publicado en el Reino Unido.
La investigación se centra en el llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio o MDL, creado en el protocolo de Kioto, un mecanismo por el que los países industrializados pueden ganar créditos o bonos de carbono invirtiendo en proyectos verdes en países en desarrollo. Los créditos son utilizados por las naciones desarrolladas para cumplir sus obligaciones de reducción de emisiones de gases de invernadero.
2010  RECOR  HISTORICO EN LAS  EMISIONES DE CO2
El documento, elaborado por expertos de la Universidad de East Anglia y la Universidad de Sussex, en Inglaterra, señala que el MDL está siendo manejado en algunos casos sin transparencia, con alto potencial de colusión de intereses y excluyendo a las comunidades afectadas.
El estudio evaluó la aplicación del MDL en países en diferentes partes del mundo. En América Latina se incluyó el caso de Argentina.
Beneficios sociales
"El MDL tiene dos objetivos clave, bajar las emisiones de efecto invernadero en la manera más barata, y en segundo lugar, traer a las comunidades beneficios de desarrollo sustentable, como empleos o beneficios en términos de salud o compra de materiales y herramientas en comercios locales", explicó a BBC Mundo el Dr. Peter Newell, investigador de la Universidad d Sussex y autor principal del estudio.de Sussex y autor principal del estudio.
"En teoría, todos los proyectos tienen que pasar por un proceso de consulta pública, el tema es que en muchos casos en los países en que hemos trabajado hay un evento en un hotel cinco estrellas y no hay anuncios en la prensa, por lo que los afectados no tienen oportunidad de participar"
Pero por ahora sólo se ganan bonos de carbono por bajar emisiones, no se ganan más bonos por traer beneficios de desarrolllo, y por eso hay pocos incentivos extra para asegurar que los proyectos aporten esos beneficios. Se reciben bonos solamente por el volumen de gases de invernadero que se reduce".
También es necesario según el estudio asegurar una mayor participación de las comunidades afectadas. "En teoría, todos los proyectos tienen que pasar por un proceso de consulta pública, el tema es que en muchos casos en los países en que hemos trabajado hay un evento en un hotel cinco estrellas y no hay anuncios en la prensa, por lo que los afectados no tienen oportunidad de participar", señaló Newell
Ése es el caso de algunos proyectos para captura de metano en vertederos de basura, de acuerdo al experto. En algunos países, por ejemplo Sudáfrica, se ha dado el caso de comunidades aledañas a esos basurales que quieren el cierre de esos vertederos, cuya vida se ve prolongada por el MDL, pero no son consultados
También debe haber más transparencia, según el documento, en el proceso de aprobación de proyectos. "La distancia entre los actores no es clara, se ha dado el caso en que quienes tenían la responsabilidad de aprobar los proyectos, la empresa que propuso el proyecto y la agencia que los verificaba, eran los mismos".
Para Newell, es importante además que los proyectos sean monitoreados, para que, por ejemplo, la contratación de mano de obra local propuesta tenga efectivamente lugar
Actualmente, las empresas interesadas en vender créditos de carbono recurren a empresas consultoras que elaboran un documento explicando por qué el proyecto logrará bajar las emisiones de gases de invernadero y por qué los fondos requeridos son realmente adicionales, en otras palabras, el proyecto no se llevará a cabo sin los recursos aportados por el MDL.
Una empresa de verificación debe certificar que la metodología utilizada sea aprobada por el Consejo Ejecutivo del MDL, una institución de Naciones Unidas, que tiene a nivel internacional una lista de empresas de verificación conocidas.
La autoridad nacional designada en cada país, a su vez, debe señalar que en efecto el proyecto incluirá beneficios sociales.
A nivel global la mayoría de los bonos por MDL han ido a China (45%) e India (22%). A nivel de América Latina, el país más beneficiado es Brasil (39%) y le siguen México (20%), Chile (8%) y Argentina (4%).
Reforma
El protocolo de Kioto expira en 2012, pero ya existen compromisos internacionales de que el mercado de carbono continuará. Por otra parte, la Unión Europea aprobó una directiva según la cual a partir de 2013 sólo comprará bonos de carbono en los países menos desarrollados, lo que podría representar una oportunidad para países como Nicaragua y Guatemala. Los bonos son comprados no sólo ppr países para cumplir sus compromisos, sino también por empresas que luego los revenden.
"Para mí una cosa muy concreta que se puede hacer es que al momento en que el Consejo Ejecutivo de la ONU decide cuántos bonos de carbono se van a distribuir a un proyecto, se puede disminuir esta cifra en un determinado porcentaje si no se ha demostrado debidamente que habrá beneficios sociales. Así habría un incentivo extra para cumplir con estos objetivos", señaló Newell
Otra modificación propuesta por el estudio es que la ONU tenga sus propios verificadores, ya que actualmente la empresa que propone el proyecto es la que paga a la agencia de verificación, por lo que "hay mucho potencial de colusión”
"En este momento no hay mucha fe que en los beneficios de desarrollo social que trae el MDL ni que los proyectos sean inversiones adicionales"
Y a largo plazo cada país debería diseñar una estrategia nacional para ver cuáles son los fondos que requiere para distintas necesidades, porque el MDL es sólo una pequeña parte de un espectro más amplio de posibles ventas de bonos de carbono a través de mercados voluntarios en Europa y Estados Unidos, o fondos de países industrializados como Japón, que tienen sus propios mecanismos para comprar créditos.
El estudio será presentado en la próxima cumbre de cambio climático que comenzará el 28 de noviembre en Durban.
"En este momento no hay mucha fe en los beneficios de desarrollo social que trae el MDL ni en que los proyectos sean inversiones adicionales", dijo Newell a BBC Mundo
"La reforma en la gobernanza de los mercados de carbono no es una opción, es una necesidad, o habrá que pensar en otros mecanismos para combatir el cambio climático".

domingo, 6 de noviembre de 2011

Sostenibilidad y equidad: un mejor futuro para todos

  • La falta de acción contra el cambio climático y la destrucción de los hábitats naturales ponen en peligro los adelantos en materia de salud e ingresos en los países en desarrollo
  • El Informe muestra los vínculos entre la desigualdad de género e ingresos y el deterioro del medioambiente

Copenhague —Las proyecciones del Informe sobre Desarrollo Humano de 2011, publicado hoy por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), indican que los avances en los países más pobres del mundo podrían frenarse o retroceder si no se toman medidas decididas para frenar el cambio climático, evitar la degradación del medioambiente y reducir las profundas desigualdades entre las naciones y al interior de ellas.
El Informe titulado Sostenibilidad y equidad: Un mejor futuro para todos, señala que para conseguir la sostenibilidad medioambiental de manera más justa y eficaz es necesario abordar las desigualdades en acceso a salud, educación, ingresos y por razón de género en conjunto con las medidas que se aplican en todo el mundo para impulsar la producción de energía y la protección de los ecosistemas. La Administradora del PNUD, Helen Clark, presentó el Informe hoy en la ciudad de Copenhague, acompañada de la Primera Ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt, cuyo gobierno se ha comprometido a reducir las emisiones de dióxido de carbono en 40% en los próximos 10 años.
Mientras la comunidad internacional se prepara para la histórica Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, que se celebrará en junio de 2012 en Río de Janeiro, el Informe subraya que, en el fondo, la sostenibilidad es básicamente un tema de justicia social, tanto para nuestra generación como para las venideras.
“La sostenibilidad no es solo, ni en primera instancia, un tema ambiental, como se argumenta tan convincentemente en este Informe”, dice Helen Clark en el prólogo. “Se trata, sobre todo, de la forma en que elegimos vivir nuestra vida, conscientes de que todo lo que hacemos tiene consecuencias para los 7.000 millones de habitantes del planeta, así como para los miles de millones que vendrán en los próximos siglos”.
Desde 1990, el PNUD ha encargado cada año la elaboración independiente de los Informes sobre Desarrollo Humano. En esa ocasión también se dio a conocer el Índice de Desarrollo Humano (IDH), una medida compuesta de la situación de los países en materia de salud, educación e ingresos. Este indicador cuestionó por primera vez las medidas del crecimiento nacional que se basan exclusivamente en criterios económicos y con ella, la institución hizo un llamado a medir periódicamente los avances mundiales en la calidad de vida de las personas.
Entre 1970 y 2010, las naciones que se ubicaban en el 25% inferior de la clasificación de países avanzaron en la escala del IDH en un notorio 82%, es decir, duplicaron el promedio mundial. El Informe destaca que si en los próximos 40 años se mantuviera el ritmo de avance de las cuatro décadas anteriores, la gran mayoría de los países alcanzaría en 2050 un nivel de IDH igual o mejor del que disfrutan hoy los países que se ubican en el 25% superior de la clasificación. Esto supone un adelanto extraordinario en desarrollo humano mundial en menos de un siglo. Sin embargo, la creciente amenaza al medioambiente mundial podría frenar abruptamente estas tendencias positivas hacia la mitad de este siglo. El Informe señala que las personas que viven en los países más pobres corren un riesgo desproporcionado de sufrir por las catástrofes relacionadas con el clima, como sequías e inundaciones, y por la exposición a la contaminación del aire y del agua.
Sostenibilidad y justicia social
A pesar de los adelantos conseguidos en desarrollo humano en los años más recientes, la distribución del ingreso ha empeorado, todavía persisten graves desigualdades entre hombres y mujeres y el acelerado deterioro del medioambiente impone una “carga doble de privación” en las familias y comunidades más pobres del planeta, advierte el Informe. La mitad de todos los casos de desnutrición del mundo se debe a factores medioambientales, como la contaminación del agua y la escasez de alimentos producto de las sequías. Según el Informe, esto perpetúa un círculo vicioso de empobrecimiento y daño ecológico.
El Informe también insiste en que una buena calidad de vida no tiene por qué ir siempre acompañada de un alto consumo de carbono y pone como ejemplo a algunos de los países más ricos, donde si bien las emisiones de dióxido de carbono han estado estrechamente relacionadas con el crecimiento del ingreso nacional en las últimas décadas, el consumo de combustibles fósiles no está correlacionado con otras medidas del desarrollo humano, como la esperanza de vida o la educación. De hecho, muchas naciones industriales avanzadas están consiguiendo reducir su huella de carbono sin perjudicar su crecimiento.
“El crecimiento impulsado por el consumo de combustibles fósiles no es un prerequisito para una mejor vida en términos de desarrollo humano”, precisa Helen Clark. “Las inversiones que mejoran la equidad ─por ejemplo en cuanto a acceso a energía renovable, agua y saneamiento, y salud reproductiva─ pueden mejorar tanto la sostenibilidad como el desarrollo humano”.
El Informe propone que la prestación de electrificación para las 1.500 millones de personas que hoy carecen de este servicio se haga de manera asequible y sostenible, sin un aumento significativo en las emisiones de carbono. Según el texto, la iniciativa de “Acceso universal a energía”, que cuenta con el respaldo de la ONU, podría concretarse con inversiones del orden de una octava parte de los fondos que actualmente se destinan a subvencionar el uso de combustibles fósiles, que bordearon los 312.000 millones de dólares en 2009. El Informe se une a las voces que instan a considerar urgentemente un impuesto a las transferencias de divisas u otros cargos a las transacciones financieras internacionales para solventar la lucha contra el cambio climático y la pobreza extrema. Por ejemplo, se calcula que la aplicación de un impuesto de apenas el 0,005% al comercio internacional de divisas podría contribuir a reunir 40.000 millones de dólares cada año o más. Esto avivaría significativamente el flujo de ayuda dirigida a los países más pobres, que ascendió a 130.000 millones de dólares en 2010, en un momento en que la financiación del desarrollo languidece debido a la crisis financiera mundial.
“Este impuesto permitiría que aquellos que más han ganado con la globalización ayuden a los que menos beneficio obtienen de ella”, sostiene el Informe y calcula que cada año se necesitan unos 105.000 millones de dólares solo para financiar las tareas de adaptación al cambio climático, especialmente en Asia Meridional y África Subsahariana.
El Informe examina algunos factores sociales que no siempre están asociados con la sostenibilidad medioambiental:
  • La expansión de los derechos reproductivos, al acceso a atención de salud y a anticonceptivos abrirían un nuevo frente en la lucha contra la desigualdad de género y la pobreza, arguye el Informe. Los derechos reproductivos pueden contribuir a reducir la presión sobre el medioambiente, ya que ralentizarían el crecimiento demográfico mundial en un momento en que se espera que la población del planeta aumente de 7.000 millones a 9.300 millones en los próximos 40 años.
  • El Informe también subraya que los organismos de control y los que velan por la transparencia, ya sean oficiales o independientes, como los medios de comunicación, la sociedad civil y los tribunales de justicia, juegan un papel crucial en fomentar la participación ciudadana en la formulación de políticas ambientales. En el mundo, unas 120 Constituciones nacionales consagran la protección del medioambiente, pero en muchos países no se fiscaliza el cumplimiento de estas disposiciones.
  • El Informe acentúa que urge tomar medidas audaces a favor del desarrollo sostenible en el plano mundial, pero que las iniciativas locales en apoyo a las comunidades más pobres también pueden ser muy eficaces en función de los costos y beneficiosas para el medioambiente. Por ejemplo, en India, la Ley de garantía del empleo rural, costó alrededor de 0,5% del PIB en 2009 y benefició a unos 45 millones de familias, es decir, a una décima parte de la fuerza laboral del país. Los programas Bolsa Familia, en Brasil, y Oportunidades, en México, cuestan alrededor de 0,4% del PIB nacional pero proporcionan una red de protección social para casi la quinta parte de la población de cada país.
Los autores del Informe predicen que el deterioro descontrolado del medioambiente, desde las sequías en África Subsahariana hasta el aumento del nivel del mar que inundaría a países de litoral bajo como Bangladesh, podría además causar alzas en el precio de los alimentos de hasta 50% y revertir los esfuerzos que actualmente apuntan a expandir el acceso a agua, saneamiento y energía de miles de millones de personas, especialmente en Asia Meridional y África Subsahariana.
En 2050 y de cumplirse el escenario de “desafío medioambiental” que tiene en cuenta el efecto perjudicial del calentamiento global en la producción de alimentos y en la contaminación, el IDH promedio sería 12% inferior en Asia Meridional y África Subsahariana que en otro escenario de deterioro medioambiental. Sin embargo, las proyecciones más pesimistas de “catástrofe medioambiental” ─vasta deforestación, pérdida drástica de la biodiversidad y aumento de los fenómenos climáticos extremos─ predicen una disminución del IDH mundial de 15% en relación con la proyección base para 2050. Como es de esperar, los efectos más perniciosos seharán sentir en las regiones más pobres.
El deterioro del medioambiente podría poner fin a décadas de esfuerzos destinados a expandir el acceso a agua saneamiento y electricidad en las comunidades más pobres. “Estas privaciones absolutas, que ya son importantes en sí mismas, son además una violación flagrante de los derechos humanos”, concluyen los autores.
SOBRE ESTE INFORME: El Informe sobre Desarrollo Humano es una publicación editada de manera independiente por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Puede descargar de manera gratuita la edición de 2011 del Informe, disponible en 10 idiomas, otros recursos de referencia sobre los índices y análisis regionales específicos.


MSC. ING.   FERNANDO  VASQUEZ  PERDOMO

martes, 1 de noviembre de 2011

Día mundial de la Ecología

El 1 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Ecología, en el cual se pretende crear conciencia y llevarnos a una reflexión del como usamos y aprovechamos nuestros recursos naturales. La crisis ambiental es cada vez más notoria y observable, ya que con mayor frecuencia estamos padeciendo sequias, variaciones drásticas de la temperatura, lluvias más intensas, deforestación y pérdida de la biodiversidad, es por ello que es conveniente detenernos a pensar un momento en qué es lo que estamos haciendo con nuestro Planeta.

En 1869 el término Ökologie fue introducido por el biólogo alemán Ernst Haeckel en su trabajo Morfología General del Organismo; dicho término está compuesto por las palabras griegas oikos (casa, vivienda, hogar) y logos (estudio o tratado), por ello Ecología significa "el estudio de los hogares" y del mejor modo de gestión de esos.

Actualmente definimos a la Ecología como a la rama de la Biología que estudia las interacciones de los seres vivos con su medio. Esto incluye factores abióticos (condiciones ambientales), como factores biótico (seres vivos).

El camino para que nuestra civilización encuentre el equilibrio entre el hombre y los ecosistemas naturales depende del uso inteligente de los recursos y del talento racional del hombre para realizar una planeación del uso presente y futuro de la naturaleza.

¿Y qué podemos hacer?

Ir sumando esfuerzos y responsabilizándonos de nuestras acciones, ya que todas ellas tienen impactos en el medio ambiente:
  • Separa tus residuos y participa en programas de reciclaje
  • Ahora y cuida el agua
  • Adopta y cuida un árbol (jardinera, camellón o jardín)
  • Utiliza de forma eficiente la energía (incluido el transporte)
  • Involucra a tu familia y amigos

Con estas cinco sencillas acciones ayudas en gran medida al cuidado de nuestro ambiente, ¡Entérate, capacítate y participa! Al ir sumando esfuerzos, los resultados comienzan a ser visibles, como bien dice la Madre Teresa de Calcuta: “A veces pensamos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si faltara esa gota.”

¡Celebremos la vida y protejamos nuestros recursos naturales!

¡Feliz día Mundial de la Ecología!


MSC.ING.  FERNANDO  VASQUEZ  PERDOMO