¿EFECTO DEL CALENTAMIENTO GLOBAL?Glaciares peruanos siguen retrocediendoPor: Karla Bardales FarroñayDomingo 25 de Marzo del 2012Las cifras son frías. Incluso más que los hielos que mes a mes se monitorean. El Perú pierde de manera acelerada buena parte de sus glaciares. Según estimados de la Unidad de Glaciología y Recursos Hídricos, entidad adscrita al Ministerio de Agricultura, en los últimos 30 años ha desaparecido el 41% de los hielos de las cordilleras. La causa ya ha sido detectada hace mucho: el calentamiento global ha ocasionado que la temperatura de la tierra aumente y ponga en peligro el delicado equilibrio de los hielos.Es un proceso sostenido. Los glaciares primero adelgazan, luego se fragmentan y finalmente retroceden. La montaña, al quedarse sin nieve, se vuelve vulnerable. Durante la tarde cae la lluvia y el agua penetra la roca. Por las noches se congela, se vuelve hielo y agrieta la piedra. Aparece así la morrena, pedazos de tierra que agrietan el hielo y contribuyen a su desaparición.Según el último inventario de glaciares, elaborado por la unidad de glaciología, con datos recogidos desde el 2009, en la actualidad existen 755 glaciares en el país. Desafortunadamente estos son cada vez más pequeños: el 81% de ellos mide menos de un kilómetro cuadrado.De las 18 cordilleras que existen en el Perú, una de las más afectadas es la de Chonta, que ha perdido el 92% de sus cumbres nevadas. Mientras que los hielos de la Cordillera Blanca habían retrocedido en un 37% al 2010.“El ser humano debe darse cuenta del daño que le hace al ambiente. Perder el hielo de las cumbres no es una cuestión estética. Desaparece una fuente de agua que podría dejar sin el recurso a toda una población”, señala Jesús Gómez López, responsable de monitoreo de la unidad de glaciología y testigo de la desaparición del glaciar Broggi en el 2005.GUARDIANES DEL HIELO
La unidad de glaciología vigila mes a mes tres glaciares: Yamarey, Artesonraju y Uruashraju. Antes vigilaban cinco pero el retroceso de los hielos ha hecho que el trabajo se vuelva cada vez más arriesgado.Luzmila Dávila es una de las dos personas que trabaja en el monitoreo de los hielos. Todos los meses recorre los glaciares y recoge la información que necesita de cada uno.Su labor no es fácil. Solo para llegar al glaciar Yamarey –uno de los más accesibles– se necesita un viaje de hora y media en camioneta hasta Cátac y luego iniciar una caminata de tres horas hasta el borde de la lengua de hielo, la cual se encuentra a 4.800 metros sobre el nivel del mar.El Yamarey ha perdido 784 metros en 30 años. En la década del 80 el glaciar todavía rozaba la laguna del mismo nombre formada en sus faldas. Ahora su borde se encuentra a 20 minutos a pie desde la laguna.Luzmila tiene dos tareas. La primera es medir cuánta agua se ha perdido en la base del glaciar. Para esto tiene la ayuda de unas estacas de madera enterradas en la nieve. Cada vez que ella regresa al glaciar, la marca dejada le dice que el hielo ha disminuido. La segunda tarea de Luzmila es escalar a la zona más alta del glaciar, donde se han dejado unos pequeños pozos que miden cuánto ha llovido durante ese mes. Con estas dos cifras se puede saber cuánto ha retrocedido el glaciar.“Usamos tecnología suiza y francesa para medir la evolución del glaciar. Pero siempre es necesario llegar hasta la zona para traer esa información y poder procesarla en las computadoras. Es duro saber que en unos años el hielo podría desaparecer”, comenta Luzmila. Ella es cauta y no quiere vaticinar en cuántos años el Yamarey podría perder todo el hielo. “El clima puede sorprendernos y hasta podría frenarse el retroceso del glaciar”, afirma.Con todas estas estimaciones se puede afirmar que se pierden anualmente 18,61 metros de hielo en las cordilleras.AMENAZA EN LAS ALTURAS
El retroceso de los glaciares no solo significa la pérdida de fuentes de agua: el aumento del nivel de las lagunas también amenaza a los poblados asentados en las faldas. El ingeniero Alejo Cochachín ha identificado 14 lagunas de la Cordillera Blanca que podrían desembalsarse. Una de ellas es Palcacocha, situada sobre la ciudad de Huaraz.“No queremos alarmar a la población afirmando que el agua se desbordará. Solo queremos alertar a las autoridades que si no realizan trabajos de seguridad, puede ocurrir una tragedia”, dice.Para el investigador el mayor peligro es que la tierra alrededor de las lagunas es inestable, pues la presión del hielo que ha retrocedido ha erosionando la roca.“Hemos advertido a las autoridades del peligro que representa que cada vez haya más lagunas y que acumulen agua. En una temporada de lluvias como esta, hay que hacer trabajos de prevención. Las autoridades están advertidas. Nosotros les daremos la asesoría necesaria”, remarca Cochachín.MÁS DATOS
El retroceso de la Cordillera Blanca
EL PASTORURI
El emblemático Pastoruri se partió en dos en el 2011. El hielo dio pase a un conjunto de piedras y rocas. Se estima que en 25 años no habrá rastro de hielo.GLACIARES TROPICALES
El 71% de los glaciares tropicales de los Andes se encuentra en el Perú, lo cual nos convierte en uno de los países más vulnerables al cambio climático.TAMBIÉN EL OCÉANO ÁRTICO
Según cifras de la ONU, la extensión media del hielo del Océano Ártico se redujo en 2,7 % al año durante la última década.MAYOR NIVEL DEL MAR
El derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia ocasionaría que aumente el nivel del mar en 7 metros. Así, varias zonas costeras desaparecerían.
MSC.ING. FERNANDO VASQUEZ PERDOMO
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